Se trata de los usuarios @POTUS (por las siglas en inglés de President Of The United States) que antes pertenecía al presidente saliente Donald Trump —aunque el republicano prefería utilizar su cuenta personal, finalmente suspendida por incitación a la violencia—; @VP (en referencia a la vicepresidencia), que ha pasado de Mike Pence (quien sí hacía uso de esta cuenta) a manos de su sucesora, Kamala Harris; la de la nueva primera dama, Jill Biden, @FLOTUS, y la de la secretaría de prensa de la Casa Blanca, @PressSec, entre otras. Estas cuentas institucionales no pertenecen a ningún individuo en particular, sino que están reservadas para el uso oficial del Gobierno de turno.