“No tengo dudas de que nadie va a respetar este ‘alto al fuego’, porque Rusia lo utilizará para declarar en todo el mundo que ellos quieren un cese en las hostilidades, pero que Ucrania no lo respeta”, nos asegura Oleksandr Slyvchuk, analista político ucraniano del Centro de Diálogo Transatlántico. Para él, los rusos buscan que “una vez que se viole el cese al fuego, ésta será una buena excusa para que digan que la guerra debe continuar y Rusia va a justificar con ello la segunda gran movilización de sus reclutas ”. Vale destacar que la primera gran movilización implicó sumar a las filas a alrededor de 300.000 rusos y el colapso de las fronteras, por quienes intentaban huir de los llamados.




































