Ursula von der Leyen defiende su estrategia de vacunación aunque reconoce, por primera vez, que subestimó la complejidad del proceso y las necesidades para una producción rápida en masa. Son lecciones que dice haber aprendido de esta crisis. Lo cuenta en una entrevista concedida a un grupo de medios europeos en la quinta planta de Berlaymont, edificio convertido en sede y domicilio.
































