La masacre indígena de Napalpí tiene, al fin, una historia oficial. Un juicio por la verdad sin precedentes en América Latina ha considerado este jueves un “delito de lesa humanidad” ocurrido “en el marco de un genocidio” la muerte, el 19 de julio de 1924, de entre 400 y 500 indígenas qom y moqoit a manos de la policía. El fallo, firmado en Resistencia, Chaco (norte de Argentina), responsabiliza al Estado y establece ocho medidas de reparación histórica. Ha sido un largo camino para las comunidades indígenas de la región, que durante casi un siglo debieron escuchar la versión de que la matanza era el resultado de un enfrentamiento entre tribus.



































