En pleno 2017, el lanzamiento de los créditos UVA, que se actualizaban por la inflación, logró que más de una familia pudiera cumplir el sueño del techo propio. Ahora se dio a conocer el primer caso de la ejecución de una propiedad por falta de pago. La familia Macaluso sacó el crédito hipotecario UVA en 2017 para comprar una propiedad en San Rafael, Mendoza. El plazo de pago era 30 años pero hoy en 2021 fue notificado de la ejecución. Marcelo sacó un préstamo para un crédito por $ 2.000.000 en el Banco Nación. Arrancó pagando cuotas de $ 9000, en abril de 2019 se le disparó a $ 21.000 y en ese momento no pudo pagar más. Y si bien presentó un recurso de amparo ante la justicia federal de San Rafael, nada evitó esta notificación: el juez lo rechazó argumentando que el valor de la casa iba subiendo en la misma proporción. Ahora volvió a presentarse ante la justicia para que su casa no sea rematada.. Hoy debe $ 9.000.000 y la cuota ascendió a los $ 45.000 mensuales.

































