Un día antes, Samid había protagonizado un escándalo en la parrilla Paja Rota, del mismo barrio en donde fue hospitalizado. Fue filmado por comensales que lo descubrieron violando la prisión domiciliaria que debe cumplir, tras ser condenado a cuatro años de cárcel por evasión impositiva y asociación ilícita, en 2019. Samid dijo entonces que había ido como proveedor al lugar y que unos amigos le convidaron "un poquito de carne". Los testigos relataron que estaba almorzando y desde el negocio negaron cualquier vínculo con Samid, en un duro comunicado.