La búsqueda de un descanso reparador es una obsesión moderna. Muchas veces, el problema no reside en nuestra mente, sino en el espacio que habitamos. El Feng Shui, la antigua práctica china de armonización de espacios, nos enseña que el dormitorio es nuestro santuario de energía personal. Cuando los objetos equivocados se acumulan allí, nuestro flujo vital se bloquea y el insomnio aparece.

































