La recomendación de beber dos litros de agua por día se instaló como una regla casi universal. Sin embargo, especialistas en hidratación y nutrición coinciden en que no existe una cantidad única válida para todas las personas. Las necesidades varían según factores como la edad, el nivel de actividad física, el clima y el estado de salud, lo que pone en discusión la idea de una medida estándar.


































