La autora santafesina lanza “El libro del deseo” y dos novelas juveniles: “La cabeza de Juan” y “Guillermo y el laberinto”. Foto: ARCHIVO
Por Estanislao Giménez Corte

La autora santafesina lanza “El libro del deseo” y dos novelas juveniles: “La cabeza de Juan” y “Guillermo y el laberinto”. Foto: ARCHIVO
Estanislao Giménez Corte egimenez@ellitoral.com
http://blogs.ellitoral.com/ocio_trabajado/
La escritora santafesina Silvia Braun lanzó recientemente dos volúmenes que vienen a sumarse a su aquilatada trayectoria. Pero este año contará con un tercer volumen publicado. El primero de ellos es la novela “El libro del deseo” (2012, edición de autor); el segundo, “La cabeza de Juan” (parte de la colección “Sueños de papel-Páginas vivas”, 2012, de Velázquez & Velázquez editores), ilustrado por Yasmín Mundaca. El tercero, “Guillermo y el laberinto” (novela juvenil), fue seleccionada por la editorial Uranito de Buenos Aires, perteneciente a la Editorial Urano y aparentemente verá la luz en el mes de octubre. A propósito de estas obras tan diferentes entre sí, y que salen a la luz en tan poco tiempo, la autora señaló: “ ‘La cabeza de Juan’ es para un público infantil de entre 8 y 10 años. Fue recomendada primero en Libresa y luego la tomó Edinun para publicarla. Ambas editoriales son de Quito, Ecuador (...) ‘El libro del deseo’ es una autopublicación que será presentada con una puesta en escena dirigida por Marisa Oroño en agosto” (ver más abajo). Silvia Braun tiene una extensa carrera como escritora y su trabajo ha sido reconocido en muy diversos concursos y convocatorias. De sus obras publicadas pueden mencionarse, además de las ya aludidas: “Selena” (novela, Primer Premio Municipalidad de Santa Fe, 2003), “Usted que es tan señora” (novela, Primer Premio Municipalidad de Santa Fe, 1997), “Puentes de la Memoria” (novela, 2º Premio Fondo Nacional de las Artes, 1991) y “Vida y obra de Gastón Gori”. Asimismo, ha recibido distintas distinciones y reconocimientos, entre los que podemos mencionar: fue finalista del Premio Literario Grau Miro (2008, relato Hiperbreve), fue semifinalista en el Concurso Internacional de Novela “Territorio de la Mancha” (EE.UU., 2006), recibió una mención honorífica concedida por España por su novela “El límite de la luna” (2002) y el Primer Premio en Novela en
UNA LECTORA COMPULSIVA
Dialogamos con la autora a propósito de estas publicaciones.
—¿Cuál fue tu primer “acercamiento” a la literatura?, ¿qué recordás de ese momento?
—Mi cuna. Mi madre no me puso un sonajero sino un libro. Una deuda impagable. Un documento que todavía llevo conmigo con un solo saldo: el placer de leer y escribir.
—¿Cuándo y cómo ello derivó en la necesidad o el gusto por la escritura?
—Desde ese momento no pude apartarme jamás de un libro, ya sea por sus imágenes o su texto.
—¿Qué autores podés mencionar como parte de tus influencias, de antes y de ahora?
—Soy una lectora compulsiva. Pero los latinoamericanos me foguearon. Y ahora, qué decir. Me reencontré con la literatura juvenil y volví a sentir el placer de mi espalda sobre la frescura del piso, la necesidad del frío para taparme hasta las orejas para leer, la felicidad de la lluvia para escuchar aquella voz maternal que me decía “hoy no vas a la escuela porque hay tormenta” y la felicidad era seguir leyendo. Eso en la infancia. Lloré a mares con David Copperfield y con “Corazón”. Después vino una avalancha imparable: García Márquez, Onetti, Rulfo, Auster. Todo, todo.
—¿Cuáles considerás que son los rasgos distintivos de tu obra, qué características o búsquedas mencionarías como las más propias de tu trabajo?
—Me obsesiona cuán solos estamos, cómo cuesta y duele. Observo que las personas pagan lo que fuere con tal de no encender la luz y encontrar silencio y soledad. Pagué duramente ese precio y con IVA incluido. Pero se crece y madura lo que tanto duele. Aprendí a encontrar el placer en eso, mi miedo y obsesión. También escribo sobre las relaciones humanas y su difícil compromiso con el amor y la solidaridad.
—¿Tenés una rutina de trabajo, una metodología, unas ciertas costumbres para escribir, o todo es más bien azaroso?
—No tengo rutinas. Escribo como puedo, sobre lo que tengo a mano, y soy feliz. Si a eso le agrego la pintura y mis pasos iniciales en la escultura, “no he vivido en vano”.
—¿Qué nos podés contar de “El libro del deseo”?
—Es un libro de dolor y deseo. El asomo a lo prohibido y al incesto. Con esto queda definida la novela. Está dedicada a la mujer que le impuso mi nombre a su tristeza. A su espantosa soledad, pero más que nada a la enfermedad que la acompañó desde que era una joven bella con una bandana en la cabeza y yo la miraba por su hermosura, su cabellera de oro, sus zapatos rojos o verdes, su inteligencia y su desvarío. Esta obra será presentada en la Sala LOA Espacio Proarte AGM (25 de Mayo 1867, 3er. piso) el jueves 15 de agosto, a las 21, con la puesta en escena a cargo de la actriz Marisa Oroño. Y con entrada libre y gratuita.
—¿Qué nos podés contar de “La cabeza de Juan”?
—Juan es mi amor. Tiene una ternura desesperada por su familia, no gusta mucho de la escuela, su cuello se pelea todo el tiempo con su cabeza que es la que tiene que aprender todo. Se enamora de dos o tres chicas, no sabe qué es el amor pero intuye que es algo que le hace “pum pum” en su corazón y lo desorienta. Fue seleccionada y publicada por editorial Edinun, Ecuador. Me divertí, fui feliz porque él lo fue desde la primera línea. La ilustradora, Yasmín Mundaca, supo entender el texto y sus imágenes son increíbles. Está destinado a niños entre los 8 y 10 años. O sea que 2013 se vino con todo: tres libros es toda una celebración.




