El 31 de agosto vencerá el Decreto 408 que implementó el cepo a las exportaciones de carne vacuna. Y hasta hoy no hay una definición del gobierno sobre qué ocurrirá con este tema a partir de septiembre. El relato oficial no ha cambiado demasiado. Días atrás, en Rosario, el ministro de Agricultura, Luis Basterra, intentó explicar que "no es una obsesión sostener el mercado cerrado, lo que sí es una obsesión es poder equilibrar la accesibilidad de nuestras familias a determinados cortes". Antes escuchó a Daniel Nasini, presidente de la Bolsa de Comercio de esa ciudad, que esa y otras medidas limitando los volúmenes exportables de varios productos causan incertidumbre y frenan la inversión.



































