La provincia de Santa Fe acaba de superar otro cierre de listas de candidaturas a cargos legislativos nacionales, que recreó el habitual frenesí y la intensidad de las pujas partidarias en estos trances. La posibilidad de acudir a las Paso como instancia definitoria, en manos de la propia ciudadanía como encargada de consagrar luego a los ganadores con su voto, no logró instalarse definitivamente en el esquema político como una manera razonable de dirimir rivalidades y choques de intereses o estrategias, y terminó siendo adoptada a la fuerza y a regañadientes.

































