I - Según se lo quiera ver, o arrancamos el año con un alto nivel de virulencia política o ese mismo clima no tuvo receso. Lo cierto es que en una canicular tarde de sábado muchas gentes marcharon bajo consignas bastante conocidas, si bien creemos que muchos tenían otras consignas que en verdad los movían para semejante empresa. La marcha fue un éxito definitivo y sin reparos. Con la misma seguridad podemos sostener que el gobierno no revisará su discurso en esa mezcla rara de paranoia, soberbia e irresponsabilidad. Por lo que sabemos, sus principales operadores no quitan el ojo de las encuestas, que todavía arrojan guarismos que superan el 40%. No observan que Alberto y Cristina luego del primer año -de encierro- por lo menos doblegaban eso. Ahora, Alberto no puede salir a la calle a pasear el perro.



































