Desde el viernes de su discurso, las pantallas y las redes no se han detenido. Contar lo que se vio, el discurso presidencial. Transformarlo. Regurgitarlo. Ya se acepta, traducir es "traicionar", hay tanta semejanza en el origen de las palabras que es imposible no relacionar traducción/traición. En la poesía esto es tan claro como inevitable. Cuento la más reciente intersección de una palabra y dos regiones.



































