Javier Milei dijo anoche -y ratificó esta mañana- que es “una canallada” el intento de hacerlo responsable de lo que suceda con la sociedad y los mercados a partir del resultado electoral. El fallido candidato y aún ministro de Economía busca “tomar licencia” (eufemismo para no renunciar) mientras la realidad comienza a pasar factura de la campaña que Sergio Massa financió con arcas públicas (2% del PBI) que ya estaban agotadas.

































