-Habrá que ver el 10 de diciembre cómo queda el Congreso, que será clave. Nos costaría mucho imaginar un escenario donde el presidente sea Milei, porque representa a una fuerza política que actualmente creo tiene dos diputados nacionales; por mejor elección que haga estará muy lejos de la mayoría propia en la Cámara de Diputados, ni que hablar en el Senado, donde hoy no tiene a nadie. Salvando ese caso, para brindar un mensaje más optimista, cualquiera que sea el ganador tendrá que llamar a amplios consensos que se traduzcan en acuerdos legislativos y generales de qué se quiere hacer. Si frente a la gravedad de la crisis, un gobierno pretende gobernar solo, cualquiera sea su signo político, creo que estará condenado al fracaso. Argentina tendrá que ir hacia una suerte de Pacto de la Moncloa (España, 1977), donde todos los actores políticos, sociales y económicos se sienten en una mesa para elaborar un acuerdo de coincidencias mínimas y básicas para salir adelante, con el objetivo de derrotar la inflación y, progresivamente, también la pobreza, que hoy llega a 4 de cada 10 argentinos, pero al actual ritmo de las últimas semanas puede ser dramático.