Sí señoras y señores, la premisa que acompañó a generaciones de israelíes desde la formación del Estado de Israel ha muerto. Siempre la orientación de las negociaciones en los múltiples convenios intentados en decenas de años contenía la premisa del respeto de los derechos humanos de los que se sentaban enfrente. Seamos sinceros: ningún intento de arreglo o avance fue admitido en pos de mejorar.


































