Cuentan los periodistas amigos de Pablo Javkin (los tiene, son muchos, se corresponden con una larga tarea en la ciudad) que una de sus quejas (los periodistas pueden entender mal, interpretar peor, relatar exageradamente, eso muchas veces sucede), reproche en soliloquio con el que insiste, es que nadie valora su triunfo por más del 50% de los votos válidos en las elecciones del 10 de septiembre pasado.



































