Después de dos meses de negociaciones, muchas idas y vueltas, operaciones políticas, errores propios y deseos de una parte de la oposición de que el FMI le suelte la mano al gobierno nacional, el pasado viernes se anunció un nuevo acuerdo con el organismo financiero internacional que le permitirá al oficialismo transitar con un poco más de calma la campaña electoral que tendrá su primer partido dentro de dos semanas.
































