Por Pascualina Di Biasio*
El 16 de junio de 1921 el gobernador Dr. Enrique Mosca creó la Biblioteca de Casa de Gobierno con la misión de reunir los documentos y publicaciones oficiales, dando origen a la "Biblioteca y Archivo Histórico".

Por Pascualina Di Biasio*
El 16 de junio de 1921 el gobernador Dr. Enrique Mosca creó la Biblioteca de Casa de Gobierno con la misión de reunir los documentos y publicaciones oficiales. En su mensaje de apertura de sesiones de 1922 en la Legislatura expuso que "respondiendo a una sentida necesidad, el Poder Ejecutivo decretó la creación de la Biblioteca y Archivo Histórico" denominación que llevará desde 1923.
Los documentos que llegaron hasta hoy, desde la fundación de la ciudad, tuvieron una vida azarosa (llena de altibajos) con relación a su unidad, organización y seguridad, aunque a pesar de ello, salvo algunas lagunas, lograron un estado de conservación aceptable.
En la etapa colonial, a pesar de las disposiciones de la Corona, el archivo capitular sufrió las consecuencias del traslado de la ciudad y, en el nuevo sitio, deambuló por los domicilios particulares de funcionarios y conventos por las malas condiciones edilicias del Cabildo. En 1795 surge la figura del archivero al solicitar Francisco Aguayo su designación.
Durante el proceso revolucionario y los años posteriores de fragmentación política la situación no cambia sustantivamente: el impacto de las invasiones porteñas deja como secuela el "extravío y/o sustracción" de documentos que son trasladados a Buenos Aires, de donde nunca regresaron. Las medidas que se toman en los gobiernos de Estanislao López y Pascual Echagüe, por la importancia que tienen los documentos para la gestión, no parecen sostenerse en el tiempo.
En el transcurso de la segunda mitad del siglo XIX el propósito esencial de los gobiernos fue la configuración del actual territorio provincial y su organización política y productiva. Cuanta más complejidad asumió la estructura del gobierno más apremiante se hizo la necesidad de organizar los "nuevos archivos" del Poder Ejecutivo y el viejo de Temporalidades.
En este período los gobernadores Patricio Cullen y Servando Bayo abrieron el camino a un nuevo ciclo archivístico reuniendo, bajo inventario, todos los documentos del Archivo de la Provincia, que existían en el edificio de la antigua aduana, pensando en el mejor servicio que podían prestar al público por su valor administrativo, legal y fiscal.
Los documentos: "insumos" para el historiador
En las últimas décadas del siglo XIX se desarrollan las corrientes historiográficas liberal romántica primero y positivista luego, que impulsa a los círculos intelectuales y políticos a buscar en el pasado los rasgos definitorios de la nacionalidad. Para esta generación esos "papeles viejos" se convierten en los "insumos" necesarios para la construcción de sus relatos.
Un grupo de estudiosos santafesinos vinculados a las esferas oficiales, con inquietudes por los acontecimientos del pasado, inciden en la recuperación de los documentos legados por la burocracia colonial y por el primer período independiente. Entre ellos encontramos a Ramón Lassaga, el Pbro. Viñas a los que más tarde se sumarían Manuel Cervera, Félix Barreto y Clementino Paredes.
Las demandas y los "nuevos usos de los documentos" movilizan a las autoridades a crear en 1921 el organismo que será el responsable de la archivalía provincial y que, a lo largo de la primera mitad del siglo XX, irá reuniendo el archivo capitular, del Poder Ejecutivo y protocolos de escribanos.
Su primer director, Félix Barreto, miembro de la Comisión de Homenaje a Santa Fe en el 350º aniversario de su fundación, se desempeña hasta 1935. En 1925 -gobernación de Ricardo Aldao- se reglamentan las funciones del organismo que ponen en evidencia su adelanto e importancia. En ese año se editan las primeras publicaciones: "Origenes de Rosario. Reseña Histórica" y "Patriotas Santafesinos" y en 1928 se publican los documentos de Juan Manuel de Rosas existentes en el Archivo.
Entre 1935 y 1954 le sucede en la Dirección del Archivo el Dr. José María Funes quien se propone difundir el acervo y las actividades del Archivo publicando en 1941 el primer número de la Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico y en 1949 el segundo. También en ese año se publica el Tomo I de "Papeles del Gral. Echagüe" y en 1950 el segundo.
En 1947, luego de numerosos traslados y gestiones, el Archivo Provincial logra que se le asigne una sede, por muchos años definitiva, en la Casa donde viviera el Brigadier Estanislao López.
Contribución a la historia provincial y nacional
Los pioneros de la historia santafesina comparten el deseo de dar a conocer los acontecimientos de la ciudad y la provincia con el propósito de aportar nuevas interpretaciones con respecto a la llamada "historia nacional" construida desde Buenos Aires. Rastrean en el Archivo Provincial fuentes inéditas que aportan una valiosa información para sustentar sus relatos.
En una primera etapa, la figura de Estanislao López va a ocupar un lugar central como "héroe" de la patria chica, unificador de la provincia y de la nación. "Reivindicar a López es reivindicar el ideario federal" y, resaltar el rol de Santa Fe es una manera de recuperar el papel protagónico de la provincia en el concierto nacional.
Ramón Lassaga explora en los documentos la "fuente de verdad" para escribir la Historia de López. Más tarde Manuel Cervera, principal representante de la historiografía santafesina, en su obra "Historia de la Ciudad y la Provincia de Santa Fe", amplía su estudio al escenario nacional realizando una valiosa recopilación de fuentes.
En 1935 se crea el Centro de Estudios Históricos (Junta de Estudios Históricos en 1936) con el objetivo de conformar un espacio donde sus integrantes, directores del archivo y figuras del ámbito político y académico, pudieran canalizar sus intereses.
Los fondos documentales que reúne y conserva el organismo cobran valor ante los nuevos interrogantes que cada época va planteando sobre el sitio de Santa Fe la Vieja y el nuevo emplazamiento de la ciudad; las relaciones con las distintas jurisdicciones del Río de la Plata y los problemas de límites interprovinciales; las milicias, las tensiones políticas, el reparto de tierras y la vida cotidiana; la fundación de pueblos y colonias, la producción, el comercio y las obras, servicios públicos y educación
El Archivo Provincial, con el transcurso del tiempo, se va posicionando como el principal repositorio de la región no solo para la historia y las ciencias sociales sino también para aportar fundamentos legales en las distintas problemáticas que se presentan tanto en el ámbito del poder gubernamental como en la ciudadanía.
* Contenidos producidos para El Litoral desde la Junta Provincial de Estudios Históricos.
En la etapa colonial, a pesar de las disposiciones de la Corona, el archivo capitular sufrió las consecuencias del traslado de la ciudad y, en el nuevo sitio, deambuló por los domicilios particulares de funcionarios y conventos por las malas condiciones edilicias del Cabildo.
En una primera etapa, la figura de Estanislao López va a ocupar un lugar central como "héroe" de la patria chica, unificador de la provincia y de la nación. "Reivindicar a López es reivindicar el ideario federal" y, resaltar el rol de Santa Fe en el concierto nacional.