Corría el mes de diciembre de 1851 y el clima político de la Confederación Argentina se encontraba en ebullición. El 1º de mayo, desde Concepción del Uruguay, el gobernador de Entre Ríos y comandante del ejército de operaciones Justo José de Urquiza, se había pronunciado contra Juan Manuel de Rosas, quien desde su posición de gobernador de Buenos Aires (con la suma del poder público) y encargado de las relaciones exteriores de todas las provincias, manejaba los hilos de la política argentina.

































