"Si un libro les aburre, déjenlo. No lo lean porque es famoso, no lo lean porque es moderno, no lo lean porque es antiguo. (…) Si un libro es tedioso para ustedes, déjenlo, ese libro no ha sido escrito para ustedes", aseguró alguna vez Jorge Luis Borges. No sé si fue él quien aconsejó que si uno no había comprendido ese libro, que volviera a leerlo dentro de treinta años y tal vez lo entendiera. Forma mordaz de hablar de un lector pobre de entendimiento.


































