Informes elaborados por la CEPAL, sostienen que América Latina y el Caribe se mantiene como la región más desigual en lo que se refiere a la distribución del ingreso en todo el mundo; la degradación ambiental relacionada con muchas actividades económicas en las que se basa el crecimiento económico sigue siendo muy alta; y más de 184 millones de personas, de las cuales 111 millones viven en ciudades, continúan siendo pobres. Si esto no se modifica y no se integra la reducción del riesgo de desastres a las políticas de desarrollo, el riesgo de desastres seguirá aumentando y el impacto de los desastres será cada vez mayor. Y eso tiene un impacto directo en la pobreza y en las capacidades de alcanzar un desarrollo sostenible.

































