En la última década, el mercado de la seguridad electrónica ha sufrido una transformación profunda impulsada por los avances tecnológicos y la necesidad creciente de seguridad tanto en espacios públicos como privados. La Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT por su sigla en inglés, o IdC en español) y los hogares inteligentes son los motores de esta evolución, no solo a nivel global, sino también en Argentina y el resto de Latinoamérica.




































