El candidato libertario para el Concejo de Rafaela detonó por los aires la constante tranquilidad que hay en el legislativo local cuando puso en evidencia los gastos previstos en el presupuesto 2025 para esa institución. Sucede que, al hacerlo en un debate entre candidatos, desde la tribuna quien comenzó a los gritos no era un barrabrava sino el presidente del propio cuerpo legislativo. Reclamaba con histrionismo que jamás se habían ejecutado las partidas referenciadas. Luego, en un raid mediático cargado de valoraciones impropias de un representante de su categoría contra quienes lo pusieron en foco, aseguró también que nunca se ejecutarán esos gastos durante su presencia en el Concejo (que pronto superará la década).



































