El sueño ya está en marcha. Con tareas iniciales de movimiento de suelo, el objetivo es claro: dotar al club de un campo de juego propio, reglamentario y apto para que tanto la Primera División masculina como femenina, además de otras categorías, puedan ejercer la localía con identidad y sentido de pertenencia. La fecha estimada de inauguración apunta al primer semestre del año 2026, aunque el entusiasmo de quienes integran la vida diaria del club parece querer adelantar los tiempos.





































