En la ronda de preguntas de cada jueves en Casa Rosada, el autor de esta nota quiso saber si la portavoz presidencial no encontraba una dicotomía en el comportamiento del presidente Alberto Fernández que abrazó a Milagro Sala, pero no tuvo ningún gesto oportunamente hacia familiares de víctimas de inoperancia o impericia estatal, como Solange, en Córdoba, o Abigail, en Santiago del Estero. Una vez más, Gabriela Cerruti apeló a la mentira y a la evasión.

































