Mientras negocia los próximos cambios en el Gabinete con Cristina Kirchner y Sergio Massa, y espera el regreso -postergado por el clima- de Silvina Batakis para seguir definiendo medidas económicas que ayuden a frenar la crisis cambiaria, Alberto Fernández aprovechó esta tarde la amplia concurrencia de gobernadores en Buenos Aires por el encuentro del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para convocarlos a un almuerzo eminentemente político en la Casa Rosada.
































