Antonio Bonfatti ya no habla de límites a la hora de pensar construcciones políticas para el futuro inmediato en la provincia. "Podemos ampliar el Frente Progresista pero el límite es el macrismo", decía años atrás el ex gobernador. En la actual coyuntura, el principal desafío de la oposición parece ser el de lograr un gran frente que ensamble las piezas de las dos principales alianzas: el Frente Progresista y Juntos por el Cambio. Los primeros en convencerse fueron los radicales que migraron rápidamente, pero el Socialismo siempre fue esquivo. ¿Hasta ahora? Por lo pronto, Bonfatti ya no habla de quiénes no deberían estar. No hace nombres, porque entiende que más que de una cuestión de "sellos partidarios", se trata de reclutar a hombres y mujeres valiosos, más allá de sus pertenencias políticas. En diálogo con el Litoral, aclaró que sí debe ser una condición sine qua non, que todos coincidan en una serie de ejes temáticos. "La pandemia nos ha retraído a muchos", dijo el ex mandatario, a propósito de un par de años en los que se mantuvo al margen de la escena pública. "Y ahora lo que estoy expresando no difiere en nada de lo que he trabajado y tratado de construir, siempre. Esto es, la necesidad de reconocer la gravedad por la que atraviesa el país y la provincia con un 44% de pobreza. Entre todos, tenemos que sacarla adelante. La grieta no conduce a nada. Al contrario, profundiza las cosas. De una vez por todas, tenemos que tratar de coincidir en algunas grandes líneas y que perduren en el tiempo; las famosas políticas de estado. Allí me van a encontrar; haciendo ese trabajo", planteó.

































