A través de la estatal Nucleoeléctrica Argentina, el gobierno convino comprar a la Corporación Nuclear Nacional de China una central de 1.200 megavatios eléctricos (MWe) de potencia bruta y vida útil de 60 años, que generará 7 mil puestos de trabajo en su construcción y 40% de proveedores argentinos. También demandará un empréstito de entre 8 y 12 mil millones de dólares, y dependencia tecnológica.


































