Durante un encuentro del comité de crisis permanente, que conformó el gobierno nacional para monitorear la bajante histórica del Río Paraná, se definió la puesta en marcha de diferentes procedimientos estipulados en el Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), para contener las consecuencias, como así también un Fondo de Emergencia Hídrica de $ 1.000 millones, para la asistencia de las provincias y localidades afectadas.
































