- Uno elige a un Presidente y a legisladores, que deben cumplir con la Constitución, con los tratados internacionales y con las leyes. Es un enorme error, por decirlo de una manera elegante, que todo después quede cifrado en la mayoría política o los consensos, y que quienes están encargados de controlar, sobre todo los legisladores, estén obligados a aceptar lo que sea en orden al veredicto popular. Porque si no son como una especie de antipueblo. Porque se identifica a quien ejerce el Poder Ejecutivo con el pueblo. Y quien se le opone es el antipueblo. A esto también lo utilizaba Cristina Kirchner, y viene del bonapartismo (me refiero a Luis Bonaparte). Y aplica también al Poder Judicial y a los medios de comunicación: si el soberano es el pueblo, los que lo cuestionan son el antipueblo, y por lo tanto está bien atacarlos, perseguirlos e incluso encarcelarlos. Eso está pasando mucho: los insultos a periodistas, llamar al Poder Legislativo un nido de ratas. Además de que es una demasía, un presidente no se puede permitir hablar así de otro poder del Estado.