- En primer lugar, porque estamos trabajando de forma muy diferente la preparación del Censo hasta llegar a su realización. Previo a esa fecha se tiene que organizar la carga de trabajo, es decir, la cantidad de viviendas que el censista va a visitar y entrevistar. Esa tarea previa se realiza recorriendo el territorio y contabilizando las viviendas. Hasta 2010 esa tarea se llevaba a cabo en papel y luego se ingresaba al sistema. En estos momentos estamos realizando ese trabajo con un dispositivo móvil de captura que, en algunos casos, cuenta con información de censos previos. Entonces, el actualizador confirma que una dirección sigue siendo esa, y si ya no hay una casa pero si un edificio, da de baja ese dato e incorpora la novedad. Todo eso que antes se hacía en papel ahora se realiza en tablet. La información se pasa a una base geográfica y se organiza el territorio de acuerdo con la cantidad de viviendas. Se estima que para el cuestionario básico son 40 viviendas a relevar y para el ampliado, 20. Está previsto que ese archivo sea actualizado en los períodos intercensales utilizando información de registros, por ejemplo, de electricidad porque cada medidor va adosado a una vivienda. De esa manera, la información en el lugar más los registros administrativos nos van a llevar a futuro a que tengamos que recorrer menos territorio que ahora.