Marinaro admite que "el camino paritario es un camino largo, pero que tenemos bien trazado y que transitamos sin pausa". Enseguida acota que "lamentablemente, la conformación del Tribunal Electoral (un órgano de naturaleza mixto) fue un aspecto que no fue regulado específicamente en la Ley 14.002 y aunque el principio de progresividad llama a todos los poderes a tomar medidas de acción positiva, este principio se debe enfrentar con la realidad. Quienes tienen que ser sorteados/as para integrar el Tribunal Electoral son magistrados/as del fuero civil y penal. Y sabemos bien que existe en el Poder Judicial, cómo en otros, un techo de cristal donde el número de mujeres disminuye a medida que se sube en la escala jerárquica. Este es el problema estructural, y por eso leyes como las de Paridad que consagran el principio de progresividad son pensadas para equilibrar situaciones desiguales con el correr de los años".