La cerealera rosarina Díaz & Forti (D&F) recibió un nuevo revés judicial en su intento por volver a operar en el mercado de granos, ámbito en el que se encuentra suspendido tras una investigación del Banco Central que denunció la falta de liquidación de divisas por 450 millones de dólares. En el marco de su convocatoria de acreedores, el juez Marcelo Quiroga rechazó una serie de medidas cautelares solicitadas por la firma al inicio del proceso concursal, donde pedía que el magistrado interviniera ante el Ministerio de Agricultura para levantar las sanciones que le impiden formar parte del Registro de Operadores del Mercado de Granos (Ruca). La empresa quedó así al borde de una crisis terminal, ya que había elevado el pedido a Quiroga como una especie de bala de plata, luego de infructuosas gestiones políticas en diversos ámbitos.



































