El asesinato de un policía en la puerta de un hospital público de Rosario después de que tres delincuentes intentaran buscar a un preso internado en el mismo nosocomio, operó como detonante para que la gestión entrante ratificara algunas de las reformas que pretende encarar. Ante el hecho, el propio gobernador electo, Maximiliano Pullaro, insistió en que la provincia necesita un régimen especial para los presos de alto perfil; del mismo modo, dijo que "desde el primer día" aspira a discutir aspectos vinculados al funcionamiento del Ministerio Público de la Acusación ("no puede ser que por ser feriado, haya un solo fiscal disponible", disparó). Finalmente, confirmó que está dispuesto a dar la discusión para promover una renovación de la Corte Suprema. "Yo soy gobernador y vine a cambiar las instituciones de la provincia", sentenció.

































