De manera inédita - según lo definieron los propios protagonistas-, los gobernadores de las provincias que integran la Región Centro posaron su mirada en la seguridad, y acordaron trabajar de manera conjunta para enfrentar el crimen organizado, ante la frágil presencia de policías y juzgados federales en el interior del país. "Quiero destacar el hecho de celebrar en común un acuerdo entre los ministerios de Seguridad y las fuerzas policiales de nuestras provincias para trabajar en conjunto, compartir información y poder actuar cuando así se lo requiera con una vocación exclusiva de poner a la Región Centro como hostil al narcotráfico", dijo Llaryora. "Esto – continuó- nos va a permitir contar con información común, y acelerar todo lo que tenga que ver cuando (un delincuente) se pasa de una provincia a la otra. Se trata de compartir la estrategia de persecución criminal", insistió.





































