El panorama se modificó bastante desde que los dejaron, a fines de diciembre, con el fallo sobre la coparticipación de Buenos Aires todavía fresco y las primeras reacciones del oficialismo empezando a subir temperatura. En el interín, el presidente de la Nación abrió el año calendario anunciando la intención de someter a todos los ministros a juicio político para destituirlos, convocó a los gobernadores y obtuvo el apoyo de cerca de una docena, comenzó el período de sesiones extraordinarias del Congreso para tratar un puñado de temas pero sobre todo ése, y ya se reunió la comisión respectiva para comenzar a analizar el proyecto presentado por el kirchnerismo y la serie de denuncias que se pudieron recolectar simultáneamente.