Ante el avance de la vacunación y la notable reducción de casos, el gobierno de la provincia de Buenos Aires resolvió esta semana flexibilizar los protocolos en las escuelas de su jurisdicción. Dispuso que ya no se tomará temperatura en el ingreso del establecimiento, y que no será obligatorio el uso del barbijo para el alumnado en los espacios abiertos, siempre que se haya logrado vacunar a la mitad de la población de entre 3 y 17 años con al menos una dosis. Asimismo, modificó los condiciones para el aislamiento; a partir de ahora, si el caso es positivo y corresponde al docente, sólo se aísla el caso confirmado, en tanto haya respetado las medidas de distanciamiento y protección personal (barbijo/máscara) desde las 48 horas previas a presentar síntomas o a la realización de un test. El cambio es sustancial, porque ello evita aislar a la burbuja completa, que en este caso representa todo curso que haya estado en contacto con ese docente.
































