Es interesante recordar que ningún punto del reglamento que se aplica en la Cámara, ni de la Constitución o de las leyes, restringe a los diputados la posibilidad de presentar proyectos. En cambio, sí hay unas normas no escritas que, muchas veces, impiden que se le otorgue la palabra a los legisladores y provienen del propio bloque al que se pertenece. La estrategia que sigue el jefe de una bancada en cada debate, además del peso personal que tiene cada representante entre sus compañeros, correligionarios o pares, suele ser determinante. Incluso para que durante todo el tiempo que se pueda se hable, por ejemplo, de la declaración de interés de alguna fiesta o celebración que no puede generar oposición. Los jefes de bloques miran todo el tiempo el tablero que indica el quórum...