Un día sucedió: a mediados de la cuarta cuarentena consecutiva (el tiempo que va desde que asumió -hace cinco meses- y empalmó su doble cuarentena personal sin hacer nada, con la cuarentena y media real del Covid-19) de la gestión Perotti, “Elomar” mostró algo de reflejos en su enervado nervio y tras una primera mala lectura (una más) reaccionó rápido, rapídisimo, y declaró el lunes mismo la flexibilización súbita para toda la provincia.



































