“Denunciar al empleador privado da más miedo, es más difícil, por ejemplo en las mismas escuelas privadas es mucho más difícil denunciar al empleador que denunciar al Estado, sea nacional o provincial: hay mucho temor, muchas situaciones de violencia se naturalizan, se invisibilizan y en esto tiene que ver el temor a la pérdida de trabajo, a la pérdida de las funciones, a las sanciones por parte del empleador, por eso es que muchas de esas cosas se callan”, manifestó a El Litoral la diputada nacional Patricia Mounier.



































