Hay dos argentinos a quienes les cabe el mérito de haber obtenido el Premio Nobel de la Paz: Carlos Saavedra Lamas y Adolfo Pérez Esquivel. Pero la historia que sigue, tiene como centro o, mejor dicho, como protagonista a otro hombre que obtuvo tal distinción: el ingeniero forestal y genetista norteamericano Norman Borlaug, fallecido en 2009, a quienes muchos recuerdan bajo una especie de título honorífico: “padre de la agricultura moderna”. Y también lo citan como un destacado humanista, cuyas contribuciones para el desarrollo de la agricultura resultaron fundamentales para impedir severas hambrunas para la humanidad.


































