Una semana atrás, el sur sur santafesino, en un tórrido atardecer, se quedaba sin energía eléctrica. En principio, se tomó con calma. Se creía que el servicio, como otras veces en épocas de muy alto consumo, se reanudaría en minutos. Pero no fue así. Redes sociales y whatsapp viralizaban las novedades y enseguida la Cooperativa Eléctrica de Venado Tuerto deslindaba responsabilidades y divulgaba precisiones sobre el incendio de proporciones en la estación transformadora de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), en Casilda, que causó la interrupción del servicio desde dicha localidad hasta el extremo más austral del departamento General López, en Rufino.
































