Partiendo de la estimación de que la producción mundial de plásticos en 2020 superó los 500 millones de toneladas anuales, lo que implica un 900% más que los niveles de 1980, en el planeta proliferan métodos para poder desarrollar nuevos materiales reutilizando productos plásticos. El sector rural no es la excepción, ya que el uso de silobolsas se ha extendido a lo largo y a lo ancho de las zonas productivas y hoy reviste un gran problema la disposición final de ese material.

































