Una de las imágenes más destacadas que tiene la “sala de las autoridades”, es la de Francisco Candioti, el primer gobernador constitucional de provincia, conocido como “el príncipe de los gauchos”. Candioti nació el 23 de agosto de 1743 en Santa Fe, hijo de Antonio Candioti y Mujica y de María Andrea de Zevallos. Contrajo matrimonio con Juana de Larramendi y Manso, descendiente de Juan de Garay y de Jerónimo Luis de Cabrera, siendo las herederas de todos sus bienes sus dos hijas legítimas: Dolores (1802), esposa de Antonio Ignacio Crespo Zavalla y Petrona (1809-1889), casada con Urbano de Iriondo Narbarte. Tenía un trato muy amistoso con los indios del Chaco, a quienes pagaba peajes por el paso por sus tierras y, en caso de necesidad, dirigía la defensa de Santa Fe con conocimiento de las divisiones entre las tribus. Vivía a caballo y no se bajaba más que para comer y dormir; incluso escribía cartas montado en su caballo. Recibió en vida el nombre de Príncipe de los Gauchos, mote muy prestigioso en su provincia y despectivo en boca de los porteños.