Es así que el día 8 de noviembre y coincidiendo con el día de la alfabetización, izamos juntos y por primera vez la bandera argentina, al son de un grabador a pilas, que también llevamos nosotros, donde sonaba también, por primera vez, los acordes de la canción aurora. Emoción, llanto y alegría se mezclaban con angustia y tristeza al mirar a nuestro alrededor y ver que sus viviendas rústicas y precarias, construidas de paja, barro y tronco carecen de todo, viven y duermen en el suelo, no tienen agua, ni luz, las personas sufren enfermedades de piel de todo tipo, infecciones simples que pueden ocasionar graves daños", relatan sobre la experiencia vivida en el Impenetrable.