El centro de Rosario se mostró con muy buena poca actividad en la mañana de jueves. Se pudieron observar algunos pocos negocios trabajando con clientes dentro del local, otros, la mayoría atendiendo desde la puerta, y un tercer grupo, cerrados. Entre estos últimos, algunos con el cartel de alquiler o de venta. El paro de colectivo de la jornada conspiró contra los grandes desplazamientos desde los barrios hacia el área central. No se llegó a la actividad nula, pero fue muy escasa.


































