La drástica disminución de los ingresos de los clubes, a partir de las restricciones derivadas del aislamiento social preventivo obligatorio (A.S.P.O), hizo imposible cumplimentar los compromisos económicos, entre los que se encuentran los servicios y otros gastos corrientes, pero particularmente a los honorarios de los profesionales y empleados, quienes sufrieron especialmente las consecuencias de esta pandemia.



































