Chiarella, por su parte, subrayó que “estamos cumpliendo un objetivo que nos habíamos trazado, con una forma de trabajo que aborda el problema más importante que tenemos en nuestra sociedad, que son las adicciones”, y puso de relieve que “para nosotros es importante la forma en que abordamos este tema, considerando a la persona como un ser bio-psico-social y espiritual, por eso tenemos una tarea terapéutica del centro de día, con profesionales psicólogos, trabajadores sociales y acompañantes; y creemos que la solución que tanto afecta a las familias y las personas también tiene que ver con lo espiritual, trabajando todos los días para que a más personas les llegue la palabra de Dios, con todos los credos que forman parte de este programa”.