Un hombre que ahora tiene 58 años y vive en Francia había perdido la vista hace cuarenta años por una enfermedad neurodegenerativa. Pero gracias a la aplicación de una nueva terapia génica consiguió recuperar la vista parcialmente. El tratamiento que desarrollan investigadores de Francia y de Estados Unidos consiste en la inyección en el ojo de un adenovirus que sirve como transportador de una proteína fotosensible procedente de un alga. La terapia también implica que use unos anteojos especiales.

































